Ayer tuve una pequeña discusión con mi enamorado Ernesto y lo peor de todo es que fue por algo tan ridículo que ahora me da ganas de reirme. Él pasó en su carro tempranito a recogerme para llevarme a la boutique pero el martes en la noche me quedé depilando mis piernas y poniéndome un tratamiento para el cabello que tengo un poco descuidado y me acosté bien tarde, como a las 3, entonces hoy tenía mucho sueño como era lógico y me quedé dormida. Él casi nunca me espera abajo, siempre estaciona el carro y sube al departamento a esperarme allí mientras me cambio, aveces cuando está cariñoso se mete a la ducha conmigo o cuando aún estoy en cama él entra sorpresivamente y empieza a besarme los pies y va subiendo hasta que... para que les cuento, se los dejo a su imaginación. Hoy no sucedió eso y él pensó que ya estaba casi lista y prefirió esperar abajo. Al ver que no bajaba él subió al depa y como pensó que estaba en mi cuarto cambiándome se sentó en el sofá y parece que también pasó mala noche porque se quedó dormido. Así, dormidos ambos cada uno en un lugar distinto, se hicieron las 10 de la mañana. A esa hora el sol espantoso que está pegando en Portoviejo pasó por mi ventana y me hizo despertar, vi el reloj y pegué un salto de susto al ver la hora que era, enseguida me metí al baño, medio me "remojé" y me vestí con una velocidad impresionante. Temía que me regañaran en la boutique, pero también me había dado algo de ira sabiendo que Ernesto no había pasado a recogerme hoy o que si lo había hecho no me había querido despertar. ¿Qué se cree, que soy vaga como nuestro presidente?. Cuando salí y lo ví sentado en el sofá con la cabeza para atrás y bien dormidote, me dio tanto coraje que salí nomás en silencio y no lo desperté. Preferí tomar un taxi hacia mi trabajo.
Al mediodía me llamó al celular y como hasta se me había olvidado lo sucedido, le contesté cariñosamente, a lo que él me respondió: "Como que mi vida, tarada, por tu culpa casi me echan de la fábrica porqué recién voy llegando, me viste dormido y no fuiste capaz de despertarme"... me hizo dar tanto coraje y le respondí: "y tu que crees que a mi no me van a echar si llego tarde, pendejo, ves que estoy dormida y que es tarde y no me levantas sino que te quedas dormidote"... él me cerró el teléfono y no me volvió a llamar.
A las 7 de la noche que cerramos la boutique, él me estaba esperando fuera en el auto, yo no me podía negar porque a esa hora me da mala espina irme en taxi y subí a su carro. No hablamos nada durante todo el camino, es más, ni siquiera nos saludamos. Llegamos al depa y él se fumó un cigarrillo asomado en el balcón. Yo estaba preparando algo de comer. Cuando lo llamé a la mesa para que probara lo que había preparado me dijo: "¿Le vas a dar de comer a tu pendejo?"... Otra vez volvió la ira en mí y cogi su plato y lo tiré al piso y le dije: "no, esta tarada solo cocina para ella misma"... Al oir esto salío precipitado hacia la puerta, se detuvo justo ante ella y dijo: "espero que mañana tengas otro ánimo, idiota", yo me dirigí a donde él estaba y él se volteó justo antes de que llegara y me miró a los ojos con esa mirada que me gusta y me dijo: "eres una idiota tan bella"... me agarró en sus brazos y me dió el beso más fuerte y apasionado que me ha dado en semanas. Se me fué el coraje de inmediato y la pasión nos hizo olvidar todo lo que había pasado. Fueron momentos intensos de sexo apasionado y loco, ahí, en el sofá grande de la sala. Él estaba muy eufórico y yo no lo estaba menos. ¿Quién dijo que el sexo no hace olvidar los problemas?
Hoy en la mañana no tuvimos ese problema de despertarnos tarde porque despertamos bien tempranito, lo que nos dió tiempo para hacer el amor una vez más, bañarnos juntos e ir bien cariñositos al trabajo de cada uno.
Esta noche no vendrá, pero mañana pasará recogiéndome por la mañana pues queremos irnos a Rocafuerte a Manta, o talvez a Puerto López, a disfrutar del feriado. Que pasen un rico viernes santo!